de los ingenieros de sonido,
aprendí
que es mejor no romper el silencio
si haciéndolo va a vibrar más dolor;
más "te echo de menos"
que ahora están de más;
es mejor no romper el silencio
si va a retumbar,
a abrir más la veda
que ya hay entre los dos
Prefiero precipitarme a un arreglo,
a una unión entre nuestra brecha,
que vaciarme en este vacío
para acabar empeorando más nuestra caída;
y con ella, las ganas de volver,
aunque esa posibilidad sea ínfima
Esto es todo lo que diré,
al menos hoy
por esta necesidad de protegerme desde hace años;
ahora ante el peligro,
el desarme,
que ha supuesto perderte.
No voy a jugar a la ruleta rusa.
Ya le dí demasiadas vueltas a su momento.
Prefiero la paz que me pediste,
que necesitas,
que disparar por mí,
hacer más daño.
No matar
si hay algo vivo que quede entre los dos.
Ojalá vuelvas.
Pero no voy a apuntarte con la punta de mi lengua,
o con la de mi nariz.
Me lo apunto a mí con la punta de un bolígrafo.
Prefiero sufrir las bombas de mi propia mina
que no despejar todo lo posible
un camino
para tu vuelta,
tan remota
como el mando de este móvil:
tengo el control
para llamarte, escribirte...
pero sé que el miedo,
la duda que los mueve,
formarían guerra
en nuestro pacto de no agresión;
aunque nuestra falta de contacto
me haga daño y culpa;
aunque la vida que veo a mi alrededor
esté agonizando
o yéndose
Esto es todo lo que diré,
al menos hoy;
no necesitaré más,
al menos hoy.
Por muchos meses que lleves por delante,
yo siempre me quedaré en el mismo sitio:
de tu parte,
aunque no pueda ser a tu lado.
Siempre que quieras,
sabes que me tendrás.
Y si preguntas por otros cuerpos:
eso dependerá siempre de mí
con ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario