martes, 2 de febrero de 2021

(02-02-2021)

Siempre me he culpado de sentir ciertas cosas. Siempre he temido contarlas, reconocerlas. Siempre me he habituado a contenérmelas. Y a sacarlas solo por medio de la escritura. Siempre he tenido miedo. Siempre he tenido inseguridades. Y siempre las tendré.

Pero hoy, la vida, a raíz de la situación con una persona en concreto, externa a mi entorno familiar, me han enseñado que quien quiere estar, estará contigo pese a todas las circunstancias que se puedan presentar. O que por lo menos, lo intentarán, por muy adversa o limitante que pueda parecer. Porque resulta que le resultas importante. Porque te aprecia, porque le importas. Y todo ese afecto, toda valoración e importancia que puedas ser para ciertas personas, nunca me lo creo. Nunca me lo creí. Y por tanto, nunca consideré que me lo merecía. Nunca lo interioricé de verdad. 

Llevo 7-8 años así. De