Qué difícil es hacer caso al corazón
cuando bombea en contra de la razón.
Qué difícil es sentirte para dos,
y dormir cada noche sólo en tu colchón.
Muchas veces, se me hace tan violento,
por querer partirte la boca a besos.
Se me hace tan eterno
que solo puedo hablar
si mi voz no quiebra a mis recuerdos.
Y sé que no es lo correcto;
que es sentir la vida en lo muerto;
pero aún estoy dispuesto,
a dejarte el tiempo que tengo.