Hoy me ha dado por volver a entrar aquí, en este pequeño rincón que creé hace unos años. Para mi sorpresa, ha habido visitas dentro de estos 2 meses (y medio) en los que no he aparecido. Pero es que últimamente, no estoy muy activo; no solo por aquí, sino tampoco en mis redes sociales. Sin embargo, puedo asegurar que no estoy parando de (re)escribir, entre otras cosas. Como planteándome cómo unir muchos de los textos/ideas que tengo.
Supongo que estar día a día en una pantalla contando mi vida y/o siguiendo las vidas de la gente que me importa no es lo mío. Y con esta tendencia, junto a mi personalidad, se hace más difícil verse cara a cara (en los casos que se puedan). Percibo que son más los que se conforman con mirar el perfil. O pintar los muros. El mío se retrata por sí solo; me los salto. Supongo que porque también es una sensación que puede llenar al principio, pero que en realidad me vacía. Al igual que los mensajes de voz sin los sobres de la garganta; sin los sellos de las miradas.
Y quiero aprovechar que estoy aquí para hacer un poco de balance en este año que ya mismo acaba.