Con una relación, un día, tan normal como cualquier otro, conocí a una persona, la cual antes apareció en mi vida, de una forma tan fuerte, personal, y profunda, que me invadió la pasión irremediablemente tras varios días... pasión que, por mucho que hubiéramos querido, sabemos que finalmente no hubo desde el principio de nuestra relación, y con la que ambos nos arriesgamos a proseguir; yo asumo esa parte como el que más, porque tomé la iniciativa en este aspecto. Ahora es algo que sé que ha costado la ruptura.
Todo lo que sentí, después de casi 2 años, se trastocó, y pasó a un segundo plano, en momentos en los que, sin más, me invadió la pasión, surgiendo sensaciones y sentimientos hacia otra persona como nunca antes creí que pudiera avivarse en mí. ¿Tengo culpa de eso? ¿O ese otro alguien? Nadie tiene la culpa de sentir, y/o dejar de sentir, porque, perfectamente, a mí podía haberme ocurrido con otra persona, y a ese otro alguien con otra persona. Y eso son cosas inevitables.
De lo que sí tengo culpa son de la forma de hacer las cosas... porque pude hacerlas mejor desde un principio, evitando mentiras y más daño, y no dejando que el miedo me abrumase. Sin embargo, en lugar de eso, el miedo me invadió y me silenció, mientras seguía asumiendo toda esta situación. Es una sensación más, es verdad; pero debería haberme enfrentado a ese miedo, pudiendo, de esta forma, ser honesto contigo desde que surgió todo esto.
Por el miedo, mientras lo asimilaba todo, me ví en la obligación de mentir, e incluso actuar, durante semanas, para ver si podía surgir ciertas cosas de nuevo. Pero, definitivamente, sentí que no fue así. Y tuve que reconocer, y asumir, que todos esos sentimientos nuevos no eran en vano; ni antes, ni ahora.
Y, de la manera más triste y miserable, tuve la necesidad de renunciar a tí, reconociendo mis sentimientos, y sintiendo todo el dolor de esta ruptura, tanto el mío, como el tuyo. Pero no te merecías que te siguieras esforzando y entregando por una relación en la que, desde entonces, yo me sentía como si viviese en una mentira, y en la que, para mí, ya no tenía sentido tener todo lo cosechado durante estos casi 2 años. Y es una verdadera lástima tener que dejarlo morir así. Pero, insisto, me era necesario, ya que no pudo volver a ser como antes. Y ésas han sido exclusivamente las razones de la ruptura; NADIE me esperaba, ni esperaba conseguir nada más que el hecho de sincerarme, y sentir que he hecho lo correcto.
Y no te lo merecías por cómo has sido conmigo, por todo lo que me has dado, y por todo lo que me has hecho sentir. Y, durante todo este tiempo, nuestra historia ha sido maravillosa, única e imborrable para mí. Nunca te olvidaré, y estaré ahí de alguna forma, siempre y cuando tú quieras, que entendería que no quisieras, y lo respeto. Espero que, pese a este último tramo de nuestra relación, todo esto haya sido positivo para tí. Y, sinceramente, te deseo lo mejor en la vida, y que consigas todo lo que te propongas y luches.
Con respecto a la decisión de realizar la ruptura, arrepentirme, no me arrepiento de nada en absoluto. Sí me arrepiento del cómo lo hice, y de las consecuencias tan inimaginables e impredecibles que se produjeron, y de todo el dolor que he causado, y que seguramente aun siga causando. Y no solo a la persona a la que amé, sino a todas las demás, especialmente a su familia, a sus amigos, a ese alguien, y a su pareja. Porque sé que, aunque pude hacer las cosas mejor, simplemente no pude hacerlas... pero, al final, fui honesto, e hice lo que sentía que tenía que hacer de la mejor forma posible, con la mejor de mis intenciones. Pero, lamentablemente, no existen rupturas que no acaben siendo dolorosas y/o decepcionantes.
Esta es la verdad, o por lo menos la mía. Aun así, por mucho que la exponga y explique varias veces, sé que seguirán diciendo lo que quieren decir, y seguirán definiéndonos como quieran definirnos. Y pluralizo porque a ése alguien, por desgracia, aun se ve obligada a sufrir, e incluso en ocasiones a verse condicionada.
Tengo la triste y penosa sensación de que todo lo que se dice surge por un único punto de vista... y de que ni siquiera se quiere salir de ahí. Prueba de ello es que se insulten y se digan cosas como que he intentado hundirte, que quiero verte mal, que he intentado hacerte daño, que nunca te he querido, e incluso que me digan que he estado contigo esperando para que llegue otra persona... cuando todo lo que he sentido, dicho, y hecho ha sido sincero y verdadero, hasta ese punto en el que han surgido sentimientos. Y eso cualquiera lo ha podido ver y comprobar durante entonces, por mucho que ahora se niegue.
A raíz de ello, parece que nunca ni siquiera se ha intentado empatizar, y/o reflexionar otros puntos de vista y experiencias de otras personas, como la que yo expongo. También siento que ni se quiere tener en cuenta, por mucho que se pudiera exponer, explicar, y/o detallar. Porque querréis seguir diciendo lo que decís, y querréis seguir definiéndonos como nos definís. En definitiva, querréis seguir llevando la razón, como he sentido desde que comenzó este trágico final. Sinceramente, me preocuparía más en desarrollar o potenciar capacidades propias; en este caso, como las de atender, comprender, razonar y cuestionar otras perspectivas sobre un mismo hecho; todo eso contribuirá a vuestro desarrollo personal, tanto en la parte emocional como en la de la maduración.
También tengo la triste sensación de que alguien quiere ganar esta ruptura; de ser así, yo no pretendo, ni voy a pretender entrar en ésa competición. No sé porqué tiene que haber un vencedor y un derrotado... yo lo único que quiero es sobrevivir a la ruptura, la cual me sigue pesando y doliendo, mas por las consecuencias que por el dolor y la pena que siento.
La situación en la que me he visto junto con ese alguien, se sabe que es perfectamente comprensible, justificable y razonable, por muy duro y/o doloroso que ello pueda ser para algunas personas. Yo ya he dado mis motivos, y me he explicado lo mejor que he podido. Ojalá esto invite a reflexionar y empatizar sobre lo ocurrido, porque, personalmente, lo he hecho, como podéis ver; eso sí, siempre mostrándome abierto a leer otros puntos de vista o cuestiones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario