miércoles, 5 de septiembre de 2018

(07-07-2018)


La buena suerte
es cuestión
de tener mano
y miramientos hacia l@s demás.

Y yo no sé cómo veer
ni las líneas de los ojos
ni las de las palmas
para dedarlas
y coser vínculos.
- Siempre se me atragantan
en el nudo de cada vida -.
Tengo más agujas clavadas
que hilos en mi propio tejido.
Simplemente,
es una gran pu(n)tada
que va bordando solo conmigo
- y rasgan al resto -.

He llegado al punto
de tener contactos
sin tacto.
De (h)ojear ciego(s)
sin poder observar a la vista.
De que la piel sea más herida
que abierta.

La mala suerte
es tener fortuna ante tus propios ojos
y no mover ni un dedo.
Maldita sea esta desgana de no buscarla;
de gafar por no merecerla
- ni de lejos,
- ni de cerca -.

Si buscas magia,
aquí solo hay de la negra.
Lo peor
es que estoy encantado de tenerla.
Si crees que hay algo de ilusionismo,
acércate y verás cómo es ocultismo.

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