sábado, 19 de mayo de 2018
No tengo más alas
que la de este sombrero.
Pero esta noche,
en lugar de estrellarme
en la pena que me encierra
tu fugacidad,
tengo planeado volar,
con o sin tu compañía
- y la de cualquiera,
en realidad -
Pero sinceramente,
no quiero terminal.
No sé si ni siquiera podría.
Pero detesto llevar peso en mi equipaje
si no está envuelto de tu piel
- de la que en parte está (des)hecho -
No importa si está herida;
si tiene cicatrices;
si está eriza por cualquier miedo.
Vayamos punto por punto;
vayamos de segundero a minutero.
- Cosamos lento;
demo(no)s hilo
entre tantas pu(n)tadas-
Léeme los labios.
Todo lo que quiero decir
se escribe en ve(r)so.
Se recita en silencio.
Mientras, callo
entre todo el ruido;
mientras, vibro
entre todo lo que no (nos) sonamos.
Y efectivamente,
no (te) hablo;
me lo guardo para mí
- o lo que es lo mismo,
me contengo
por no airear la mierda
que seguramente sea (para ti) -
Quiero que todo el mundo entienda
que siempre tengo el atrevimiento
en modo avión,
pero no apagado.
- No sé hacer ni escala,
ni conexión con alguien. -
Que tengo los impulsos abrochados
bajo varios cinturones.
Quiero que todo el mundo entienda
que si alguien me causa impacto,
evito chocar.
- Ya seguro
que estoy destrozado
por dentro,
aunque no des (de) tu parte -
No me gustan los accidentes;
por eso planeo golpes de estado
entre la indiferencia
y un acercamiento.
Y si es necesaria
- y conveniente -,
preparar una revolución.
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