jueves, 22 de diciembre de 2016

Poniendo(me) al día los meses sobre este año (2016) [con composición "vieja" al final]

Hoy me ha dado por volver a entrar aquí, en este pequeño rincón que creé hace unos años. Para mi sorpresa, ha habido visitas dentro de estos 2 meses (y medio) en los que no he aparecido. Pero es que últimamente, no estoy muy activo; no solo por aquí, sino tampoco en mis redes sociales. Sin embargo, puedo asegurar que no estoy parando de (re)escribir, entre otras cosas. Como planteándome cómo unir muchos de los textos/ideas que tengo.

Supongo que estar día a día en una pantalla contando mi vida y/o siguiendo las vidas de la gente que me importa no es lo mío. Y con esta tendencia, junto a mi personalidad, se hace más difícil verse cara a cara (en los casos que se puedan). Percibo que son más los que se conforman con mirar el perfil. O pintar los muros. El mío se retrata por sí solo; me los salto. Supongo que porque también es una sensación que puede llenar al principio, pero que en realidad me vacía. Al igual que los mensajes de voz sin los sobres de la garganta; sin los sellos de las miradas.

Y quiero aprovechar que estoy aquí para hacer un poco de balance en este año que ya mismo acaba.
En líneas generales, ha sido un año espinoso; me he enfrentado a sensaciones y situaciones nuevas, difíciles para mí. Con la ayuda de mi entorno, he podido sobrellevarlas. Aunque no todas hayan salido adelante. Han seguido otro rumbo. Diría que hacia el sinsentido. Pero hoy por hoy, es lo más lógico.

Lo que no sobrellevo muy bien es no haber tratado con aquellas personas a las que implicaban, porque me importan. Y eso conlleva pérdidas. Pérdidas que me he ganado, paradójicamente. Si algo no soporto es hacer daño a las personas que quiero. Pero "el amor implica la capacidad de hacer daño a quienes queremos"; frase que recuerdo (no sé si con exactitud) de una tal Pepa en un vídeo durante mi etapa en la universidad. Yo pido disculpas, pero no olvido. Otr@s tampoco, aunque perdonen. A pesar de que nos duela. A pesar de que implique que las cosas van a empeorar, sin quererlo; de que ya nada sea lo mismo.

Pero también han florecido cosas buenas. No solo ha roseado la ginebra, sino algunas formas de pensar / sentir / tomarse las cosas; como que la frustración en algo que te gusta/apasiona solo sea un síntoma para seguir en ello; también algunos planes; algunas emociones; las anteriores nombradas de soslayo han servido para mezclarlas; pero han habido otras que han sido de motivo de quedada. Fundamentalmente, la melancolía. Ese echar de menos para quedar más. Pero he comprendido que lo que importa es vernos mejor, teniendo cosas que contar; planes por hacer.

Puede sonar algo contradictorio con respecto a lo relacionado con las redes sociales al principio. Pero el matiz es todo lo que ellas contienen, y todo lo que nos implica(mos); todo lo que hacemos que contengan; el que gracias a ellas, podamos intuirlo todo. Aunque en realidad solo sepamos lo publicado / enviado. Como espías que no van de incógnito, sino de conocidos. Personalmente, procuro ahorrar batería para gastar fuerzas en ver a "x" persona y saber cómo le va / qué ha hecho / quiere hacer. Y sorprenderme. Siento cómo éso se está perdiendo, por desgracia. Somos tanto culpables como víctimas de toda la (a)fluencia de información. Y por mi parte, simplemente, ya intento no ser ni de un bando ni de otro. Aunque haya ciertos usuarios que te acusen por ello. Supongo que ese es el tercer bando. El de formar parte esporádicamente. Tener cuenta, pero que no acabe siendo tu avatar; tu alter ego. No empeñarme en mejorar el formato digital olvidando que nace del físico. Resulta irónico este tipo de criterios mediante la vía de internet. Supongo que es la línea actual. Gastar nuestros datos en estos lares; literal y metafóricamente.

Para finalizar, doy gracias a cada persona que se moleste y se haya molestado en pasarse por aquí de vez en cuando para ver qué hay. Nuevo o viejo. Aunque sea para echar unas risas. Reconozco que me he echado unas cuantas con las primeras composiciones; con las cosas más personales, también, aunque en su momento, se tomaran de mi pecho. Confiar en que este año haya sido bueno y desearos a tod@s felices fiestas y un feliz año nuevo; y que el propósito no cambie: ser feliz. Pero éso no implica necesariamente contentar a terceros; y más con segundas que te apoya(rá)n.

Dejo aquí una composición que escribí (y publiqué) hace meses que para mi sorpresa, no dejé aquí entonces. Espero que os guste. Al igual que espero que la parrafada expresiva anterior no os haya resultado pesada. Besos y abrazos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario