lunes, 18 de abril de 2016

Trayecto de ida y vuelta (composición)

Todas tus prácticas resultan efectivas, pues
ensayo siguiendo una misma hipótesis
mediante muchas teorías distintas.

Hoy estoy respiratorio,
del aire que me ahoga y te inspira.
Quizás mañana esté lagrimal,
ante esta sed que aguarda tu sequía
entre la corriente.

Mientras, este aparato circulatorio sigue en marcha,
a la espera de algún impulso
donde cojas mi inquietud
y así me lances hacia tu sistema nervioso,
dándonos a luz
partiendo de las ganas,
uniéndonos con energía
una y otra vez.

Corrígeme si me equivoco.
En la prótesis que hallo en tu boca,
no tengo reparo,
mas yo articulo palabras porque
traslado esta emoción que me mueve,
postiza por tu parte,
extrema por la mía.

En pólizas de lucha,
tengo pactado mi seguro
bajo todo tu riesgo
como titular de tirada, que sale
cada día a tu nombre;
al fijarse la suerte,
se mueven mis intereses
con el cambio de compañía.

Cuando cojo otros caminos,
siento baches en cada viaje;
por tu parte,
no se encaminará ningún punto
hasta que des algún paso.

Tendría sentido
no seguir este rumbo; no
por intentar hallar una vía para llegar a ti.
Poder seguir esta senda que presiento,
aunque el destino me esté indicando otras. A
la hora de emprender nuestra ruta,
si se abre alguna plaza que despunta,
me mantendré reservado.

Sintigo,
con la soledad que voy;
se marcha 
cuando no tiene que volver
de tu ciudad;
regresa conmigo al salir.
La duda:
tu ritmo autónomo puede ir al compás de otra comunidad;
Extrema y dura se me hace cuando
me pillas por el centro de mi camino
y no me cuesta recogerte
si te veo parada.

Sigo conduciendo, incluso
cuando echas el freno.
Cojo embrague bebiendo
para poder cambiar de marcha;
solo varía tu saliva como repuesto
bajo la misma velocidad.
Que conste que no acelero.
Me aprieta tu esencia de mi inseguridad
cuando aspiro a tener un accidente.
Tengo esta secuela con la que me muero
por estar en el cielo de tu estrellar.

En cada registro, daré positivo,
ya que eres la agente que más me mueve:
aunque tus multas apunten a ser negativo,
siempre me disponen para pagar,
descontrolando los puntos que
fisuran este corazón,
sacándomelo con cuidado,
con exceso, sin tu permiso.

Estaré de regreso,
siempre que te des por venida.
Eres agua, del átomo más disperso, pero
podrías ser mi rutina preferida;
¿Seremos titanes o turistas?
En mis ojos está servida
tu mirada cafeína.
Se imponen muchas noches en vela
por hacer otras de ensueño;
no sé si a ti también.

Con distinta ida
puedes recorrer este mismo trayecto,
si le das la vuelta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario