lunes, 25 de abril de 2016

Scriptoriumv2 - 6

Vuelve otra poesía surgida entre las manos de mi amigo Ever; otra ocasión para deleitarse de este noble arte ante un tema tan delicado al que él bien describe a la par que lo llena de sensibilidad. Una vez más, déjense llevar.

Yo quiero que la muerte
me encuentre sin estar vivo.
Quizás quiero decir inconsciente;
que me halle estando dormido.
No quiero agonías ni sangre,
ni años de miradas afligidas.
No me deis una cama con seda;
buscadle una tumba a mi carne.
Y el día en que yo al fin muera,
no vengáis a llorar mi ausencia.
Mejor buscadme en mis textos;
así notaréis mejor mi presencia.
Cuando ya no sea cuerpo ni calor,
aquellos que un día me quisieron,
quizás puedan notarme en el aire,
en algún abrazo, en gestos de amor.
Y seré libre, lejos de las normas;
lejos de juicios y de toda forma.
Flotaré en la pasividad de lo eterno,
viviendo, a pesar de haber muerto,
en cabezas, memoria, recuerdos.

Ever

No hay comentarios:

Publicar un comentario