Hoy no estoy de humor;
hoy no quiero amor;
sólo quiero estar en mi habitación
solo, para recordar quién fui
y olvidar cómo soy.
Ayer tuve mejor humor;
ayer quise amor;
sólo quise alejarme de mi habitación
solo, para olvidar cómo fui
y recordar quién soy.
Son las vueltas que me da esta vida,
que a veces añoro cuando las ganas regresan
y otras veces rechazo porque no me entra.
Soy yo, y mis problemas;
las mierdas que apestan,
que intento hundir, y ondean.
Es la vida que me da vueltas,
que a veces añoro cuando se aleja
y otras veces rechazo porque me apena.
Soy yo frente a los problemas;
la felicidad que escasea,
que intento vivir, y vuelca.
Es la vida pasada,
que rara vez se hace presente.
Es la vida presente,
que siempre está pasada.
Así es mi vida;
la que vivo hoy
con los sabores de ayer.
Así fue mi vida;
la que me enganchó ayer,
con los problemas de hoy.
Es la vida que se envenena;
en la que baja la autoestima
y suben los problemas;
la que me lleva a esa ligera idea,
que pesa en mi cabeza,
de volármela entera.
Es la vida que me desespera;
la que no sube la autoestima
y no bajan los problemas;
la que no quita esta pésima idea,
que permanece en mi cabeza,
para amueblarla como sea.
Y mientras, caen lágrimas en vena
durante la composición de mis letras,
que me alivian o me atormentan.
Es de las pocas opciones que quedan.
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