lunes, 17 de febrero de 2014

Los cambios sin modificar

La realidad que siento y veo es que los servicios (sanidad o educación) son cada vez menos públicos, y los sectores (luz, agua o gas) son cada vez más privados. "Da igual" lo que se nacionalice o se privatice, porque el resultado va a ser el mismo. La ciudadanía acabará pagando más recibiendo menos, con los discursos de "entre todos saldremos de la crisis" y/o "hay que hacer un esfuerzo en estos tiempos tan difíciles", mientras que el Gobierno permanece impasible, aunque sigiloso y vigilante con los que representa, siendo al mismo tiempo cómplice y piadoso con los suyos. Así es cómo la ciudadanía supera la crisis mientras que el Gobierno y/o sus amigos la provocan y la agravan, mediante rescates e indultos ante bancos, empresas y políticos que acometen irregularidades por las que rara vez son castigados.

Cuando escucho "cambio en el Gobierno", me hace gracia cómo sólo lo veo en los partidos, y no en las formas de ver y/o hacer las cosas. Por éso, desde que tengo uso de razón, nunca he creído en los votos, y ahora me abstengo de votar desde que puedo hacerlo; porque no creo en esta "democracia" bipartidista. Porque los cambios son meramente superficiales, puramente de bandera, color y en base al personal, y la realidad que implantan se basa en el número de votos que se tenga en el congreso, y a los ideales propios del emblema, sin tener en cuenta al ciudadano.

Lo que denuncio, y lo que busco son alternativas. Alternativas que están por crearse, o que pueden estar plantadas, pero a las que no se les dejan crecer, siempre y cuando puedan intentar hacerlo. Porque el bipartidismo es codicioso con su poder e influencia, y nosotros somos las víctimas y/o los verdugos de ello: en lo político, es PSOE y PP, pero en el fútbol (incluyendo su política) es Madrid y Barça.

Y pienso que necesitamos conocer, y confiar en ésas alternativas (las cuales tienen que intentar darse a conocer), aunque estemos en el riesgo de que puedan ser peores, pese a que nos seduzca su modelo; pero creo que es penoso buscar un cambio en los partidos que ya han gobernado, porque, a mi juicio, es volver a tener y a conformarse con una realidad que se ha vivido, y que, de una manera u otra, la que más pesa y conviene, sea por la vida personal y/o la manera de pensar. Pero las situaciones, probablemente, dudo que sean las mismas con las que se añoran.

Por ello, aunque suene utópico, lo que verdaderamente quiero es un gobierno que, en primer lugar, verdaderamente, sea comprensible, y se comprometa con las situaciones reales que existen en el país, junto con todos sus implicados, otorgando soluciones que satisfagan a todos. Un sistema en el que, en vez de imponer ideologías, se pongan en juicio mediante auténticos debates de ideas, junto con más personas implicadas en el tema o cuestión a debatir, o que al menos estén presentes y se las tenga en cuenta, haciéndolas partícipe de alguna manera, en lugar de silenciarles su voz mientras se van leyendo y/o soltando discursos y citas de manera tan mecánica, sin conectar ni dar respuestas al ciudadano de a pie.

Porque esa es mi visión de cómo un gobierno se transforma en un sistema crítico que conecta y hace partícipe al ciudadano de forma democrática. Aquel que vaya intentando construir un mundo mejor para todos y entre todos en base a las situaciones que existan, y con los recursos que se tengan y/o se dejen de tener, para intentar conseguir otros recursos y otras situaciones mejores que se consoliden por todos.

Soy muy consciente de que no siempre llueve a gusto de todos, cosa que comparto, porque no todos tenemos las mismas condiciones. Y que los cambios no deben residir sólo en la política, sino también en nosotros mismos. Pero creo que toda ideología y forma de ver las cosas puede cambiar y modificarse a base de debates y reflexiones, compartiendo otros puntos de vistas o vivencias. Y creo que hay que dar soluciones positivas a todas las situaciones y condiciones posibles.

De todas formas, con o sin palabras, con o sin acciones, la realidad siempre es la que habla por sí sola, y lo muestra todo, hasta lo que se desconoce, aunque previamente se perciba o no. La que existe no me gusta, y sé que no soy el único.Y esta "solución" es la que añoro, y propongo, tan respetable como otras que se hagan y/o se piensen; la de tender siempre a la mejora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario