martes, 13 de agosto de 2019
(13-08-2019)
Plan de tranquileo.
Buscando aparcamiento.
Ceda el paso
hacia aquel golpe de suerte
que no pude ver
por intentar mirar qué había.
Y mira, un accidente.
En el limbo de sus dos partes.
La mala de recibirlo
y la buena de no haber lesionados.
Hablar con las otras partes.
Hablar con los vecinos y testigos.
Llamar a mi madre.
A mis amigos.
A la policía.
Al seguro.
A la grúa.
Papeleos.
Explicaciones.
Tantas llamadas
hacen que te apagues cada vez más.
Que siga empeorando
este estado de malherido.
Que siga rompiendo aquellas cosas
que ya ni mi madre ni mi padre
pueden seguir usando.
- Como su bienestar
para labrarme el mío -
La cena encargada
enfriándose
tanto como mis ganas:
de comer;
de seguir ahí;
de dormir.
Llega el día siguiente.
Martes 13.
Levantarme
totalmente abatido.
Contarle a mi padre lo sucedido.
Ver que aquel ceda el paso
también lo está haciendo
para marcar más distancia
entre los dos.
Enfado.
Impotencia.
Llanto.
Tres pasos atrás
que contrarrestan
aquel de avance
por dar la noticia
de que al fin encontré trabajo.
- De que incluso se me presentaron varias opciones -
Ahora ir a comisaría.
A por el parte de accidente.
¿De quién es la culpa?
No se sabe.
Supongo que no hace falta;
ya tengo suficiente con la mía.
Seguro.
Me da igual lo que digan los papeles.
Sea lo que sea,
ya los perdí.
No sé
si desde que recibí pedazos
en el coche,
estoy más destrozado yo
o mi familia.
Soy pura impotencia;
pura decepción;
y no sé quién de los 2
está más decepcionado de mí.
Toda la confianza que depositaron
está más dañada;
tanto que parece irse al desguace
sin poder arreglarla.
Siempre escucho la misma chapa:
en este accidente
solo hay daños materiales.
¿Y qué hay de este dolor?
(¿)No hay reparo(?)
Solo sé que tendré que convivir con este nuevo.
No pienso volver a conducir.
No sé si es por trauma
o por precaución.
Y seguramente tenga que (re)hacerlo.
Pero si no puedo (re)conducir ningún coche,
¿cómo voy a hacerlo con mi propia vida?
¿También a base de golpes?
No sé,
supongo que este martes 13
es igual que el resto de los días:
la suerte de seguir flotando
a pesar de lo mierda que soy.
Y la sensación de que todo vaya de culo.
Al menos,
puedo seguir contándolo,
¿no?
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