domingo, 3 de mayo de 2015

Pérdidas aposta

Escribo otra carta de la baraja
de tantos asuntos que me asaltan,
repartidos en mi sistema fatal;
no es más que otro as que guardo bajo la manga
que me pica a expresarme en cualquier mesa,
descubriéndome ante corazones que conmigo salgan
y jugando con ellos a destronar a una soberana,
todavía reina por guardarte honor,
mientras soy esclavo de tu nombre,
sobre el que remite cada latido sin destino,
sin recibir diástole de los sístoles que te envío.

Ésta muestra que sigo perdiendo clase en la partida;
que voy a ciegas por ti, por no poder verlo todo contigo;
que de vuelta a la vista, cómo tus ojos no se reflejan conmigo,
pues se empañan entre delirios,
cuando saltan los humos que cuentan cada gota
que empapan los míos por horas
de este reloj ya antiguo que aún llevo de moda,
pues guardarte en mi bolsillo
es el mejor adorno de este amor que luce a solas.

Entre el resto, sólo tengo conocidos;
no puedo temer a ningún enemigo,
ni tampoco reír de verdad con un amigo.
Tan sólo finjo estar con vida sin sentirme vivo.

Por ello, a veces me escondo solo en cobijos,
donde no hallo refugio de este frío que me asola,
del que todavía protejo a tantos en vacío
mientras siguen dándome la sombra.

De este sorteo, estas apuestas que firmo,
salen perdiendo ante este notario, por mí mismo.

Sella mi sangre toda esta corazonada
que a tu puerta llama sin que pases por la mía;
la que aflora cada segundo,
pero tira cada minuto que se afloja.

Por si algún día vuelves, hasta la vida.
Posdata: ojalá regresases ahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario