lunes, 20 de enero de 2020

(15-01-2020)


He aspirado
la alegría más falsa
e inmediata;
ahora suspiro
por desear no haberlo hecho nunca

Aquellas imágenes,
tan borrosas como ésta,
nunca las podré borrar.
Solo sobreescribirlas como pueda
para tacharme
de ciego.
- Ya no sé si cualquier atisbo de claridad
deslumbran mis ojos
o los hace cerrar
por deseo a verla -

Aquellas imágenes,
tan ruidosas como ésta,
solo desvelaban
que ser esclavo de sus malas vibraciones
era mejor que estar realmente en silencio.
Totalmente incierto;
totalmente descompuesto.

Y sin embrago,
tal y como estilo a escribir,
es mejor desafinar en la vida
que no tocarla nunca
- Confieso que aún me muero
por querer hacerlo. -

Con el tiempo,
aprendí que muchas veces
no sonreímos:
enseñamos los colmillos
(por) si la tristeza se pone enfrente.

Que no sonreímos:
mostramos esperanza
de que todo lo dañino
se asuste
y huya de nosotr@s.

Que no sonreímos:
usamos un mecanismo de autodefensa
para intentar atacar
todo aquello que nos derrumba
- No es lo mismo rendirse
con todas las fuerzas
que rendir hasta que se agoten -

Que no sonreímos:
mostramos hambre de un buen momento;
masticamos una lucha;
saboreamos una victoria.

Aprendí que sonreír
es lucir nuestros dientes de león.
Susurrar al destino
que siempre soplaremos
por un viento a favor,
por muy persistente que sean estos tiempos
para que lo haga en nuestra contra.

Personalmente,
si no puedo ser feliz,
lo que sí podré decir,
es que no será por la(s) cara(s).

No hay comentarios:

Publicar un comentario