viernes, 15 de febrero de 2019

(06-02-2019)


Los vientos
siempre dando luz
hacia el empuje 
o la (re)caída.

La cabeza enterrada,
escarbando de corazón
dentro de este tesoro tan inmenso
lo más valioso
que nunca podrá encontrar.
- La vivencia -
Los pasos siguen en el aire.
Con muchas compañías
que se niegan a mí
por este estado de embarque.
- Entiendo que,
aunque quieran,
no puedan volar conmigo.
Y que por ello, lo sigan haciendo sin mí -

La tierra a veces no entiende
que los cielos despejados
siempre llegan a nublar.
Y yo no entiendo
que con todo este frío,
¿por qué 
busco calor 
en(tre) hielo y nieve?
¿Por qué no llego a temblar,
si a medida que voy intentado reconstruirme,
tengo la sensación
de que todo se derrumba(rá)? 

Vibro,
por romper el modo silencio.
Desde un principio,
ando en un estado terminal.
Estando en modo avión.
- Desconectado,
intentando conectar
constantemente.
Siempre fallando,
a mí y a la gente -

Solo volviendo a decir lo más obvio:
que todos despegaremos
cuando llegue el final.
Y por ello ando angustiado,
desde que pienso
en cuándo aterricé
- qué he hecho,
qué no he hecho,
qué hago,
qué estoy haciendo -
Preocupado
por lo insignificante 
que parece este viaje;
y es que quiero dárselo
antes del destino fatal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario